
Cuando conseguimos calmarnos, preguntamos: "¿Qué es esto?", "¡Un esqueleto!", todos lo tenian muy claro, pero cuando preguntamos "¿y qué le pasa?, sólo tiene huesos". Muchos contestaron " ¡se lo han comido!"
Le pusimos nombre: en clase de Lolo se llamó Federico y en clase de Rafa se llamó Ceferino. Después le presentamos a Rafa y Lolo. Fué toda una representación de ventrilocuos, que ponían voces a Rafa y a Ceferino haciendo que se estaban conociendo; y todo de manera espontánea. ¡Muy divertido!
Federico/Ceferino, llegó un poco débil a clase y con la curiosidad que despertó, en la primera semana tuvo dos accidentes (uno en cada clase) así que tuvimos que operarle el brazo dos veces. No fué muy grave y la operación fué un éxito.
A Alonso le encanta contanos los huesos del cuerpo humano.
ResponderEliminarUn saludo,